Anna, la primera estudiante.
Anna
Anna era una niña feliz de 6 años. Descendía de una familia campesina, eran campesinos libres, vivían al día, pero eran felices. Ellos vivían en las afueras de Constantinopla, en una pequeña casa junto a un campo. Anna era una niña que tenía mucha curiosidad por todo. Cuando se iba a trabajar con su padre al campo, iba todo el rato haciéndole preguntas a su padre sobre cualquier tema, le preguntaba por su filosofía de vida, si tenía estudios...
Pasaron los años y Anna -como cualquier persona- fue creciendo y su curiosidad fue aumentando, un buen día, con 8 años, mientras comía con su familia, le hizo una pregunta un tanto incómoda a su padre:
-Papá, ¿Por qué no puedo tener estudios?
A lo que su padre contestó:
-Anna, las niñas no pueden tener estudios, no sé por qué, pero son las normas
-¡Pues yo quiero ir al colegio!- exclamó Anna- John, el vecino va al colegio y esta aprendiendo un montón de cosas, por las tardes, cuando nos vemos en el pueblo, me lo cuenta y eso si que me produce curiosidad. podrías ir a la escuela a preguntar si puedo ir, y si se puede, pregunta si puedo ir con John.
- Anna, las niñas no pueden ir a la escuela, y se acabó la conversación, termina de comer.
Fueron pasando las semanas y los meses y Anna seguía insistiendo, pero sin resultados. Así que un día, cuando ella ya tenia 12 años decidió ir por su cuenta a la escuela a preguntar. El profesor de la escuela le dijo que sí podía, pero solo si pasaba un examen, creyendo que no lo iba a pasar.
Anna llegó feliz a su casa, y se puso a estudiar con los libros que le había dado su amigo John, ni siquiera comió, su madre le llevó comida, estaba preocupada como Anna no había querido comer, por si estaba mala. Cuando llegó la vio estudiando y le pregunto que qué hacía, entonces Anna se lo explicó todo. Su madre, al principio se enfadó porque no les había consultado.
Al día siguiente, Anna desayunó rápido porque se tenía que ir corriendo a hacer el examen.
Cuando llegó, el profesor le dio el examen como riéndose de ella, pensaba que no lo iba a pasar, que una mujer no servía para estudiar. Cuando Anna terminó el examen, se lo dio al profesor, y este le dijo que se esperara que el examen lo corregía rápido, puso trabajo al resto de alumnos y empezó a corregir el examen.
Comenzó a corregir con la misma actitud que había tenido con Anna durante todo el día, pero a medida que fue corrigiendo, se dio cuenta que lo tenía todo bien. El profesor aunque era muy machista, sabía reconocer el trabajo bien hecho, por lo que felicitó a Anna por haber hecho el examen perfecto, y la invitó a sentarse con sus nuevos compañeros.
Cuando finalizaron las clases, el profesor acompañó a Anna a su casa para informar a sus padres que Anna había hecho el examen perfecto y que había sido admitida en la escuela. Pero no solo fue a decirles eso, también que le había puesto un examen para un nivel superior y lo había pasado sin problemas y en poco tiempo, así que les felicitó por tener una hija superdotada.
Y así es como Anna se fue en una de las primeras niñas en ir a la escuela y encima ser superdotada reconocida.
FIN
Muy bien, Aitor. Pero, te faltan imágenes
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